En un determinado momento de mi vida de jovezno, alguien (posiblemente mi padre o mi madre, el recuerdo es muy confuso) me enseñó a hacer el nudo Windsor. La falta de necesidad de su uso hizo que se me olvidara, como al cormorán áptero de las Galápagos la necesidad de volar.
Afortunadamente, esta zagalica me lo vuelve a recordar…
Demasiado bien lo hace la pobrecilla para la discapacidad visual que tiene.
No se porqué, pero imagino que debe ser muy bien ordenada…