Sin tiempo para curar la herida, la de la guadaña nos ha visitado de nuevo, obligándome a reescribir en el blog la crónica necrológica de mis padres. He pensado durante toda la noche, que en un breve momento de lucidez, el destrozado cerebro de mamá descubrió que su amor se había marchado para siempre.
Que doce días de ausencia eran una eternidad.
Y se quiso ir con el.
Ya están juntos.
Te quiero, mamá
Te quiero, papá
Archivos para 14/03/12
14
mar
12

Hablan con eltiosain: