
Podríamos preguntarnos si la caza de estos titanes es necesaria para la alimentación de las tribus tradicionales árticas. Si se pierde diversidad cultural prohibiéndola. Si al no estar la especie en peligro de extinción es factible su “caza popular” y montones de cosas mas.
El debate queda abierto.
El caso es que Jonathan Harris ha seguido durante nueve días este sin duda fabuloso evento, haciendo fofos cada cinco minutos. El resultado es una web impecable en la que podemos organizar las fotos para verlas de distinta manera.
Si lo que quieres es ver lo mas destacado, lo puedes hacer aquí, pero es mucho mas recomendable revisar la web con la tranquilidad debida.
Es posible que hace algún tiempo la caza de la ballena (que eso es lo que significa el título de la web) fuese una cuestión de necesidad para los habitantes de esos parajes.
Sólo una cuestión de supervivencia pura y dura justificaría, bajo mi punto de vista, dicha cacería.
No creo en justificaciones de tipo cultural.
Comparto completamente tu opinión pero quisiera puntualizar una cosa
El estar en contra de la caza de ballenas no obedece a ningún tipo de simpatía o ternura hacia el animal, o no mas ni menos que la misma hacia la caza de un tierno cervatillo o un gazapo blanco, comparándolo con una aséptica y desconocida (por su origen) bandeja de pollo envasado o un entrecot de añojo, del que algunos piensan que ya “nació” así.
Lo peor a mi entender es la avaricia desmesurada y el abuso continuo y sin medida de los recursos naturales lo que está jodiendo la marrana en este maravilloso planeta.
Por otra parte, adoro el sonido de las ballenas “cantando”, por mucho que le joda a la SGAE.